Cuando hablamos de Kubernetes, nos referimos a una plataforma portátil, para
gestionar cargas de trabajo en contenedores que conforman una aplicación en
unidades lógicas para una fácil gestión.
Diseñada sobre código abierto, permite desarrollar y alojar aplicaciones on
premise, en la nube pública o híbrida, con facilidad de configuración y
automatización.
La plataforma ofrece servicios, soporte y las herramientas suficientes para
implementaciones simples o complejas; y cuenta con el respaldo de la experiencia
de más de 15 años de Google ejecutando cargas de trabajo de producción a gran
escala.

Características de Kubernetes:

  • Escalable a demanda
  • Flexibilidad
  • Libertad de migración
  • Sistemas distribuidos
  • Resiliencia y alta disponibilidad
  • Aceleración del tiempo de despliegue
  • Automatización de gestión de recursos para un rendimiento optimizado y
    estable

¿Por qué deberías aprovechar el desarrollo de aplicaciones en
contenedores?
En primer lugar, porque las aplicaciones desarrolladas en sistemas tradicionales
llevan tiempo de producción y de testeo y no siempre funcionan bien en cualquier
entorno, o con el mismo rendimiento.
Con la transformación digital, se requieren nuevos servicios, en forma continua, de
manera rápida, y aquí es donde los contenedores hacen su contribución al negocio.
Porque los contenedores en Kubernetes permiten:
• Creación e implementación ágiles de aplicaciones, con mayor facilidad que las
máquinas virtuales y en entornos TI heterogéneos
• Configurar sus recursos (archivos, cuota de CPU, memoria, espacio de proceso y
más). Como están desacoplados de la infraestructura subyacente, son portátiles
entre nubes y distribuciones de SO, y comparten el SO entre las aplicaciones.
• Microservicios distribuidos: las aplicaciones se dividen en instrucciones pequeñas
e independientes y se pueden cambiar, implementar y administrar en forma
dinámica, sin comprometer el sistema general
• Desarrollo, integración e implementación continuos, con cambios o reversiones
rápidos y eficientes
• Monitoreo: no solo muestran información y métricas a nivel del SO, sino también
el estado de la aplicación y otras señales. En caso de fallas en un contendedor,
Kubernetes automáticamente lo da de baja, y lo vuelve a crear con los recursos
inicialmente asignados

• Consistencia de entorno en el desarrollo, los tests y la producción, ya que corren
igual, sea on premise o en la nube, desvinculando las aplicaciones de la
infraestructura

Con el desarrollo de aplicaciones en contendedores, DevOps ve facilitado su trabajo
con optimización y automatización de los recursos, pudiéndose enfocar en tareas de
mayor valor para el negocio.
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